Cómo evitar el dolor de espalda en el sillín

Muchos ciclistas piensan que el dolor de espalda y la bicicleta son un binomio indivisible, pero esto no es verdad. Los problemas osteo-musculares que se manifiestan después del pedaleo a menudo ocultan errores biomecánicos y de regulación de la bici, o la elección de un sillín no adecuado para las características físicas del ciclista.

 

Según la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente el 85% de la población mundial ha sufrido dolor de espalda al menos una vez en la vida. Es un alto número de personas, que incluye a varios millones de ciclistas, los cuales indudablemente se habrán preguntado si su deporte preferido es de alguna manera responsable del problema. A una pregunta directa del tipo: “¿La bicicleta es causa de dolor de espalda?”, la respuesta sólo puede ser negativa.

El ciclismo no es una actividad riesgosa. Al contrario, con la posición correcta en el sillín se reduce el peso sobre la columna. Pero entonces, ¿por qué tantos amantes de la bici se quejan del dolor de espalda? La cuestión es complicada, al igual que la naturaleza misma de la patología.

Dejando de lado los motivos óseos más graves, como la artrosis o la osteoporosis, el dolor de espalda es un trastorno multifactorial: puede aparecer por causas concomitantes muy diferentes entre sí; por ejemplo, posturas incorrectas en el escritorio, esfuerzos excesivos, sobrepeso, y precisamente… una posición incorrecta en la bicicleta.

Hay que considerar que el dolor de espalda obedece a desequilibrios musculares y tensiones anómalas que inciden negativamente en la columna vertebral. Se trata, pues, de un problema de origen “mecánico”. Por eso es lógico que la solución más eficaz sea de naturaleza mecánica.

Antes de intervenir desde el punto de vista médico, hay que intentar de todas las maneras posibles optimizar la posición de pedaleo, con la ayuda de un sillín adecuado.

Veamos los puntos clave que hay que tener en consideración:

 

Medida del raíl

La bicicleta tiene que ser del tamaño adecuado; es casi inútil señalarlo, pero con frecuencia se ven por la calle ciclistas que utilizan bicicletas demasiado grandes o demasiado pequeñas para su estructura física. En estos casos, las distancias entre los 3 puntos de contacto con la bici (sillín, manillar y pedales) no son proporcionadas a las del cuerpo, y obligan a una postura innatural que puede causar problemas físicos.

 

Sillín

El peso del ciclista se descarga en un 60% sobre el sillín, por lo que este “accesorio” resulta fundamental para el bienestar de la espalda.

Las personas propensas a dolor en la zona lumbosacra deberían elegir un sillín con una leve curvatura longitudinal, como Novus SuperFlow Endurance de Selle Italia, diseñado para largas distancias, que favorece la rotación pélvica hacia delante y una consiguiente mayor extensión de la columna. En todo caso, con el sistema idmatch de Selle Italia, mediante algunas medidas antropométricas analizadas por un algoritmo complejo, es posible identificar en pocos segundos el asiento ideal para cada ciclista.

 

Regulaciones

Después de elegir la bici y el sillín adecuados para la estructura física del ciclista, es necesario efectuar las regulaciones necesarias para optimizar cada detalle, en lo posible con la ayuda de un buen biomecánico.

Regulación vertical y horizontal del sillín, ante todo, pero atención también a la posición de las abrazaderas.

Un sillín demasiado alto o demasiado retrocedido puede exigir un esfuerzo excesivo a los músculos lumbares y a la articulación sacroilíaca. Una regulación demasiado baja o avanzada puede implicar una menor “descarga” sobre los brazos y, en consecuencia, una sobrecarga en la columna.

Una posición incorrecta de las abrazaderas dará lugar a una forma de pedalear anómala, que con el tiempo podría causar problemas musculares en la espalda.

 

Estilos de conducción

Es mejor no mantener durante demasiado tiempo posiciones “agresivas” o aerodinámicas -por ejemplo, una empuñadura baja- para no obligar a los músculos a una contracción prolongada.

Tampoco hay que permanecer siempre en el sillín de manera pasiva, especialmente sobre un asfalto o terreno accidentado, donde es necesario despegarse brevemente del sillín. Atención también a las palancas de los frenos, que en la bici de carretera no deben estar demasiado abajo: el riesgo es provocar un exceso de tensión de los músculos dorsales cada vez que se accionan.

 

Materiales

Los componentes técnicos demasiado rígidos regalan sensaciones de gran “precisión” en la conducción, pero cuidado, porque transmiten al cuerpo hasta las más pequeñas vibraciones causadas por la irregularidad del terreno y pueden originar microtraumas en la espalda.

Si bien un cuadro de aluminio es mucho más rígido que uno de acero, también hay que tener en cuenta la gran importancia de las ruedas y cubiertas: las llantas de alto perfil o con radios tienen poca capacidad de absorción de los impactos, al igual que los neumáticos demasiado apretados o demasiado inflados.

Reflexión final: si no eres profesional, es mejor renunciar al más alto nivel de prestaciones en ventaja de tu bienestar.

Summary
Cómo evitar el dolor de espalda en el sillín | Sillín y salud – Selle Italia
Article Name
Cómo evitar el dolor de espalda en el sillín | Sillín y salud – Selle Italia
Description
Detrás del dolor de espalda que se manifiesta después del pedaleo, a menudo hay errores biomecánicos y el ajuste de la bicicleta, o tal vez la elección de una silla de montar no se adapta a sus características. Descubre todos nuestros consejos.
Author
Publisher Name
Selle Italia
Publisher Logo

« Atrás

Scegli il tuo paese

Europe

es también

Introduce tus datos y suscríbete a nuestro boletín.

*campi obbligatori